Jr. Daniel Alomía Robles 125, Urb. Los Álamos. Santiago de Surco, Lima, Perú

©2019 by Gonzalo Alegría 

GONZALO ALEGRÍA DE ADULTO

La vida de adulto es siempre, una combinación de todo lo que haces, tanto profesional como humanamente. El filósofo español Ortega y Gasset decía: "Yo soy yo y mi circunstancia". Pues bien, como adulto yo me centré en cuatro cosas muy importantes:

1) La vida empresarial: Me dediqué a la banca, las finanzas y el mundo de la empresa en Europa.

2) La vida académica: Fui profesor universitario en España y Perú.

3) La comunicación proactiva: Redactar artículos de opinión, hacer entrevistas, tertulias, etc., siempre con ánimo constuctivo. Sobran los expertos en crítica simple, narcisismo y dialéctica. Falta ejercer una auténtica comunicación analítica y proactiva, que convenza a la sociedad de que las soluciones existen y son alcanzables. Por eso fungí de periodista sistemáticamente en España y en menor medida, pero lo sigo haciendo, en Perú.

4) Incursioné en la política en Perú como candidato a la Alcaldía de Lima por Acción Popular en un intento por colaborar a la mejora de mi patria y ser solidario con mi gente. También al Parlamento Andino (a pedido de Acción Popular, AP) y trabajé de Asesor Principal en el Congreso de la República durante dos años (también por AP). Posteriormente, abandoné toda relación con la política activa.

Aún hoy estos objetivos vitales se mantienen casi intactos, ya que trabajo en Centrum-PUCP, la Escuela de Negocios de la Pontificia Universidad Católica del Perú (la Primera del Perú y 5a de Latinoamérica), donde soy Profesor a tiempo completo, viajando por casi todo el país creando empresarios y emprendedores de calidad, como una modesta pero tenaz ayuda al desarrollo nacional (ya llevo cuatro años en ello). De esta forma, combino mi vida académica y empresarial. ¿Y el compromiso político con el Perú? El Perú está atravesando una crisis sistémica muy importante, en lo que a política se refiere. Yo siempre tenía la teoría de que cuando toque fondo el hundimiento institucional de la política peruana, podría volver, con un Perú saneado y en alza. Pero lo cierto es que llevo retirado del quehacer político por más de 7 años y no contemplo visos de recuperación alguna. También los medios de comunicación (a escala nacional e internacional) están atravesando una importante crisis institucional, un cambio que les hace perder el rumbo por momentos... Hay que diferenciar comunicar algo de simple figuretismo, por eso no me prodigo demasiado en los medios.

Tal vez toque en un futuro, arriesgarse e intentar trabajar honesta y decididamente, en proyectos de desarrollo en favor del país, es decir, en un compromiso político serio que pueda involucrarnos a todos más allá de politiqueo de plazuela e intrigas improductivas. Dios dirá si esa oportunidad surgiera, mi compromiso con dicho grupo sería honesto, como lo es y ha sido siempre con el Perú.