
GONZALO EN LA POLÍTICA
Heredé de mi padre el escritor Ciro Alegría, mi compromiso con los relegados y desvalidos. Como economista defiendo la meritocracia y la competitividad, pero como sociólogo me preocupo por la injusticia, la igualdad de oportunidades e incluso, la seguridad y la paz social basada en la solidaridad orgánica del Estado con sus ciudadanos.
Soy un profesional que vivo de mi trabajo como docente universitario y gestor público. Como ciudadano creo en la POLÍTICA con mayúsculas, en la gestión eficiente y consensuada del poder (gobernanza y gobernabilidad). Pienso que los políticos deben ser vocacionales y no profesionales, temporales (útiles a la sociedad para determinados proyectos concretos) y no sempiternos tiranos de sus propias ansias de poder.
Así, a mi vuelta al Perú, después de tres décadas en Europa, fui redescubriendo Lima, disfrutándola en sus eternas bondades y sufriéndola en sus coyunturales flaquezas. Y después de elaborar un Programa de Gobierno con soluciones para Lima, gané las internas de Accción Popular y fui presentado como candidato .
EL COMIENZO
Poco después, me invitaron a desayunar en una hermosa casa en La Molina, toda hecha en sillar arequipeño. Era el hogar del que posteriormente sería mi amigo y correligionario Javier Díaz Orihuela. Allí me habló la plana mayor del partido por aquel entonces, Javier Alva Orlandini, Javier Arias Stella, Sandro Mariátegui Chiappe, etc. Reivindicaron la trayectoria política de mi padre, el cariño del fundador del partido y dos veces Presidente de la República, Fernando Belaúnde Terry hacia mi familia, etc. También me explicaron que para las elecciones municipales la intención de voto por AP estaba en un famélico 3o/oo (tres por mil). Y charlamos largo sobre la forma como podríamos recuperar a AP empezando por recuperar Lima, que se había perdido electoralmente pactando con el Partido Popular Cristiano (PPC) en elecciones anteriores. Al final me propusieron que me presentara a los comicios internos del partido para intentar ser el Candidato de AP a la Alcaldía de Lima. Y sorprendentemente, con tanto en contra, acepté.

ACCIÓN POPULAR
Mucha gente buena conocí por entonces en AP. Y algunos pocos, menos santos… Fui conformando un buen equipo, rodeándome de gente capaz. Me sumergí en la Biblioteca Municipal de Lima con el apoyo del entonces regidor de Economía del Gobierno de Castañeda Lossio, Diego Uceda, que dio orden de que se me facilitara toda la información posible, y me convertí en un experto en Lima, sus proyectos y obras, ya en la precampaña.
Así, en las internas me enfrenté en acalorados debates con otros precandidatos de polendas, entre los que destacó Enrique Bedoya, por entonces Rector de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP). Y milagrosamente, gané las internas. Y fui investido Candidato a la Alcaldía de Lima por Acción Popular, el partido que fundara Fernando Belaúnde (padrino de bautizo) y en el que militara Ciro Alegría (mi padre).
Lamentablemente, cometí el error de intentar confeccionar una Lista de Unidad, sin vencedores ni vencidos, incorporando las diversas familias del Partido. Y fue un bienintencionado error que me acompañó toda la campaña a la Alcaldía de Lima, de forma que a ratos, daba la impresión de que mi Jefe de Campaña resultaba ser uno de mis adversarios más aguerridos.


Al comienzo la suerte me acompañó con los medios de comunicación, que me trataron bien. . . Por ejemplo, la crónica que de mí hizo el Diario El Comercio que aunque se publicó en mala fecha, y pasó bastante desapercibida, fue muy elogiosa.
JAIME BAYLY
Especialmente importante fue la opinión del escritor y periodista político Jaime Bayly. El seguimiento que hiciera en su progama dominical a mi campaña inicial, fue elevándome semanalmente en los raitings televisivos y en las intenciones de voto. Yo tenía un miserable presupuesto publicitario, incuso inferior al de muchos de mis candidatos distritales. Nos costaba hasta desplazarnos. Así las cosas, conseguimos un camión grande, para visitar todos los distritos de Lima Metropolitana, empezando por el distrito más apartado al norte (Santa Rosa), con la esperanza de llegar al último del sur (Pucusana).


LA CAMPAÑA
Lamentablemente, después de pernoctar en el distrito de El Agustino, el viaje tuvo que abandonarse porque teníamos un presupuesto tan miserable que no había para seguir pagando el alquiler y gasolina del camión.
Mi Jefe de Campaña quería destacar exclusivamente mis virtudes académicas y profesionales. “Hombre preparado y probo, digno y fiable, hijo del gran escritor Ciro Alegría”. Algo así era la actitud a mantener. Yo en cambio, consideraba que el Alcalde es el cargo público más cercano a la gente, a los vecinos de la localidad en la que él mismo vive. Estadísticamente, los votos de Lima estaban principalmente en los estratos C y D que quieren un Alcalde sencillo, cercano… Y yo personalmente comparto esa actitud porque creo que el Alcalde es un vecino más, que ama a su localidad y por un tiempo corto (uno o dos mandatos), desea ayudar a que su ciudad funcione. Por lo tanto, yo quería dar una imagen de cercanía y amistad, de candidato joven, alegre, sano y que sabe escuchar al vecino. Y mientras mi Jefe de Campaña me exigía salir en espacios televisivos de público selecto como el de Rosa María Palacios, yo comprobaba por los indicadores de sintonía que necesitábamos llegar al vecino de forma más directa y masiva, por ejemplo, asistiendo a los programas nocturnos, vespertinos (femeninos), humorísticos, etc. Mi Jefa de Prensa estaba de acuerdo conmigo pero según mi Jefe de Campaña, no se podía vulgarizar al candidato.
Mientras obtuve dos sonados éxitos en un programa nocturno que se emitía en Panamericana Televisión: Enemigos Públicos.
A media campaña, el Alcalde de Lima (por entonces Luis Castañeda Lossio), invitó a los candidatos a conocer las principales obras y empresas municipales. Asistí como uno más de tantos candidatos. Pero a las dos semanas el Alcalde nos invitó a dialogar con cada candidato sobre su gestión y cuando me tocó mi turno, me recibió y a los dos minutos, se ausentó dejándome con unos colaboradores que no supieron explicarme el sobreprecio que yo había detectado en varias obras.
LAS TRETAS
JAIME DE ALTHAUS: DEBATES
HULK
Incluso lancé con apoyo del congresista de AP Víctor Andrés García Belaúnde una campaña municipal anticorrupción que prácticamente los medios obviaron:
https://www.youtube.com/watch?v=LCDOld8DhAk
A nivel programático, yo proponía hacer 4 líneas de tren de cercanía/metro que unieran toda Lima a manera de Metro Ligero, y que con cerca de 1.550 Millones de dólares y muchas tuneladoras (para que la obra no perjudicara demasiado durante el período de realización), podríamos solucionar el problema del transporte en Lima. Después de sugerir mis proyectos, en la Municipalidad Metropolitana de Lima, en una simple ampliación (ramal) de la Línea 1 de Metro se gastaron un poco más que todo el total que yo había presupuestado para las 4 líneas. Y para la Línea 2, han aprobado un costosísimo proyecto de cerca de 6.500 Millones. ¡Un horror!
Programa de Gobierno Municipal: https://www.youtube.com/watch?v=VJKxhsrn988&list=PLQbQfjXbwi4RhTzipbPUqjvyvsmFS2JW9&index=5
Lamentablerrmente, en Perú la política se había convertido desde el primer gobierno de Alan y los de Alberto Fujimori, en una especie de "circo mediático" de escandaleras, fuegos de artifiucio interpersonales y ningún contenido, Todo emotividad y nada racionalidad. Todo populismo y nada realismo. En ese contexto, si quería trabajar por Lima a toda costa necesitaba relanzar mi candidatura que nadie mencionaba, y opté por ir el programa de Enemigos Públicos (con audiencia nocturna y juvenil) y proponerles que hiciéramos una especie de parodia sobre la campaña electoral, basada en el personaje de los cómics de Marvel, conocido como HULK. https://www.youtube.com/watch?v=ZWJ8oqy4ojc&list=PLQbQfjXbwi4RhTzipbPUqjvyvsmFS2JW9&index=9&t=229s
El resultado fue un despegue en las encuestas hasta el 7,5% de intención de voto, ocupando el cuarto lugar. Cada semana, subía uno o dos puestos. Lamentablemente, Hulk se hizo sólo dos semanas antes de los comicios definitivos. No dio tiempo a seguir creciendo… Se perdió con un digno 4,78% y 95.000 votos, cuando habitualmente AP no superaba los 30.000 votos en Lima. Es más, el candidato de las municipales siguientes (Edmundo del Águila, hijo) volvió a obtener únicamente 30.000 votos y no obstante le dejaron candidatear al Congreso y fue congresista, a mí no me permitieron presentarme al Congreso. porque algunos diputados del partido, en el colmo del egoísmo y la ceguera política, defendieron que los votos para AP estaban contados y que yo les "robaba" votos. Ellos formaban parte del CEN, yo no. Así que la "argolla" funcionó y me arrinconaron...
No obstante, trabajé en el Congreso de la República entre agosto 2011 a agosto 2013, como Asesor de un Congresista de AP de Loreto, excelente persona y gran amigo, el diputado Leonardo Inga Vásquez (“Chacho” Inga para los amigos y correligionarios).
En agosto 2013 renuncié a mi Cargo de Asesor y me pasé a trabajar exclusivamente en el mundo Académico y de Consultoría, convirtiéndome en Director General de Cooperación Institucional e Internacional del Consorcio Vallejo (UCV, USS y U.Autónoma). Duré solamente un año porque el entorno tóxico del Ing. César Acuña por aquel entonces, me aisló y satanizó dicéndole que yo le podía "robar su partido".
Inicialmente, había hablado con el Ing. César Acuña, un peruano hecho a sí mismo (self-made-man), con el que simpaticé en unas pocas conversaciones. Él encarna el milagro de la Universidad Popular, porque ofreció a los peruanos humildes, la posibilidad de acceder a la Universidad privada. La Universidad pública en el Perú brilla por su ausencia... Solamente las dos primeras universidades con más alumnos en la actualidad (UTP del grupo Interbank y UCV) totalizan en 2025 más alumnos matrriculados que todas las universidades públicas juntas en el Perú.
Acuña es políticamente ridiculizado en innumerables memes y entrevistas, porque es un hombre del campo, de origen humilde, que encarna el mensaje de que los peruanos, si quieren, pueden lograr grandes cosas, por encima de todas las limitaciones clasistas que el país les impone. En las Elecciones Generales 2026, tanto a Acuña como a José Luna (otro emprendedor de éxito) les anularon sus partidos políticos mediante un recuento de votos especialmente extraño, ya que sus simpatizantes "se esfumaron" de la noche a la mañana. Más allá de los escándalos o malas prácticas que la concentrada prensa peruana les achaca (y que nunca acaba en nada más que mero revuelo coyuntural), el sistema electoral peruano sigue siendo bastante descconfiable y cuestionable, lo que es especialmente negativo de cara a la renovación de las clases dirigentes y grupos de poder que se están constituyendo con nuevos actores. Porque si el sistema NO juega limpio, si NO garantiza oportunidades legítimas y correctas de cambio, entonces la población tiende a "hacer trampa" también y el país se hunde en una dinámica de grupos enfrentados que trampean la ley y la retuercen continuamente, para que sea favorable a sus fines. Y, por ende, el país deja de ser institucionalmente confiable.
El personaje de Marvel, conocido como HULK es un científico, racional y preparado (Bruece Banner) que cuando la injusticia supera los límites soportables, se convierte en un monstruo violento que hace justicia por las malas. Yo decía que "por las buenas o por las malas" tendremos que solucionar al Perú y, por ende, me llamaron Hulk...


