Jr. Daniel Alomía Robles 125, Urb. Los Álamos. Santiago de Surco, Lima, Perú

©2019 by Gonzalo Alegría 

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GONZALO EN LA POLÍTICA

Como ciudadano creo en la POLÍTICA con  mayúsculas,  en la gestión eficiente y consensuada del poder (gobernanza y gobernabilidad). Pienso que los políticos deben ser vocacionales y no profesionales, temporales (útiles a la sociedad para determinados proyectos concretos) y no sempiternos tiranos de sus propias ansias de poder.

Así, a mi vuelta al Perú, después de tres décadas en Europa, fui redescubriendo Lima, disfrutándola en sus eternas bondades y sufriéndola en sus coyunturales flaquezas. Y sucedió que invitaron a mi madre a hablar en el Congreso de la República, en un evento de homenaje a mi padre organizado por Acción Popular (AP). Y a ella se le ocurrió que hablara yo en su lugar. Lo acordó con los organizadores  y hablé delante de la plana mayor de Acción Popular. Mi larga intervención fue grabada por las cámaras del canal del Congreso y se guarda en sus archivos.

 

EL COMIENZO

Poco después, me invitaron a desayunar en una  hermosa casa en La Molina, toda hecha en sillar arequipeño. Era el hogar del que posteriormente sería mi amigo y correligionario Javier Díaz Orihuela.  Allí me habló la plana mayor del partido por aquel entonces, Javier Alva Orlandini, Javier Arias Stella, Sandro Mariátegui Chiappe, etc.  Reivindicaron la trayectoria política de mi padre, el cariño del fundador del partido y dos veces Presidente de la República, Fernando Belaúnde Terry hacia mi familia, etc. También me explicaron que para las elecciones municipales la intención de voto por AP estaba en un famélico 3o/oo (tres por mil). Y charlamos largo sobre la forma como podríamos recuperar a AP empezando por recuperar Lima, que se había perdido electoralmente pactando con el Partido Popular Cristiano (PPC) en elecciones anteriores. Al final me propusieron que me presentara a los comicios internos del partido para intentar ser el Candidato de AP a la Alcaldía de Lima. Y sorprendentemente, con tanto en contra, acepté.

 

ACCIÓN POPULAR

Mucha gente buena conocí por entonces en AP. Y algunos pocos, menos santos… Fui conformando un buen equipo, rodeándome de gente capaz. Me sumergí en la Biblioteca Municipal de Lima con el apoyo del entonces regidor de Economía del Gobierno de Castañeda Lossio, Diego Uceda, que dio orden de que se me facilitara toda la información posible, y me convertí en un experto en Lima, sus proyectos y obras, ya en la precampaña.

Así, en las internas me enfrenté en acalorados debates con otros precandidatos de polendas, entre los que destacó Enrique Bedoya, por entonces Rector de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP).  Y milagrosamente, gané las internas. Y fui investido Candidato a la Alcaldía de Lima por Acción Popular, el partido que fundara Fernando Belaúnde (padrino de bautizo) y  en el que militara Ciro Alegría (mi padre).

Lamentablemente, cometí el error de intentar confeccionar una Lista de Unidad, sin vencedores ni vencidos, incorporando las diversas familias del Partido. Y fue un bienintencionado error que me acompañó toda la campaña a la Alcaldía de Lima, de forma que a ratos, daba la impresión de que mi Jefe de Campaña resultaba ser uno de mis adversarios más aguerridos.

 

Al comienzo la suerte me acompañó con los medios de comunicación, que me trataron bien. . . Por ejemplo, la crónica que de mí hizo el Diario El Comercio que aunque se publicó en mala fecha, y pasó bastante desapercibida, fue muy elogiosa.

 

JAIME BAYLY

Especialmente importante fue la opinión del escritor y periodista político Jaime Bayly.  El seguimiento que hiciera en su progama dominical a mi campaña inicial, fue elevándome semanalmente en los raitings televisivos y en las intenciones de voto.  Yo tenía un miserable presupuesto publicitario, incuso inferior al de muchos de mis candidatos distritales.  Nos costaba hasta desplazarnos. Así las cosas, conseguimos un camión grande, para visitar todos los distritos de Lima Metropolitana, empezando por el distrito más apartado al norte (Santa Rosa), con la esperanza de llegar al último del sur (Pucusana).

 

LA CAMPAÑA

Lamentablemente, después de pernoctar en el distrito de El Agustino, el viaje tuvo que abandonarse porque teníamos un presupuesto tan miserable que no había para seguir pagando el alquiler y gasolina del camión.

Mi Jefe de Campaña quería destacar exclusivamente mis virtudes académicas y profesionales. “Hombre preparado y probo, digno y fiable, hijo del gran escritor Ciro Alegría”. Algo así era la actitud a mantener. Yo en cambio, consideraba que el Alcalde es el cargo público más cercano a la gente, a los vecinos de la localidad en la que él mismo vive. Estadísticamente, los votos de Lima estaban principalmente en los estratos C y D que quieren un Alcalde sencillo, cercano… Y yo personalmente comparto esa actitud porque creo que el Alcalde es un vecino más, que ama a su localidad y por un tiempo corto (uno o dos mandatos), desea ayudar a que su ciudad funcione. Por lo tanto, yo quería dar una imagen de cercanía y amistad, de candidato joven, alegre, sano y que sabe escuchar al vecino. Y mientras mi Jefe de Campaña me exigía salir en espacios televisivos de público selecto como el de Rosa María Palacios, yo comprobaba por los indicadores de sintonía que necesitábamos llegar al vecino de forma más directa y masiva, por ejemplo, asistiendo a los programas nocturnos, vespertinos (femeninos), humorísticos, etc. Mi Jefa de Prensa estaba de acuerdo conmigo pero según mi Jefe de Campaña, no se podía vulgarizar al candidato.

Mientras obtuve dos sonados éxitos en un programa nocturno que se emitía en Panamericana Televisión: Enemigos Públicos.

A media campaña, el Alcalde de Lima (por entonces Luis Castañeda Lossio), invitó a los candidatos a conocer las principales obras y empresas municipales. Asistí como uno más de tantos candidatos. Pero a las dos semanas el Alcalde nos invitó a dialogar con cada candidato sobre su gestión y cuando me tocó mi turno, me recibió y a los dos minutos, se ausentó dejándome con unos colaboradores que no supieron explicarme el sobreprecio que yo había detectado en varias obras.

 

LAS TRETAS

 

Entonces empezó mi campaña a irse a pique. Los periodistas no me querían entrevistar,  me excluyeron de los debates de candidatos, me bajoneaban artificialmente en las encuestas, manipulaban todo para que, simplemente, no existiera.

JAIME DE ALTHAUS: DEBATES

 
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Debate sobre la sobrevaloración de las obras I

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Debate sobre la sobrevaloración de las obras II

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Debate sobre la sobrevaloración de las obras III

HULK

Incluso lancé con apoyo del congresista de AP Víctor Andrés García Belaúnde una campaña municipal anticorrupción que prácticamente los medios obviaron:

https://www.youtube.com/watch?v=LCDOld8DhAk

A nivel programático, yo proponía hacer 4 líneas de tren de cercanía que unieran toda Lima a manera de Metro Ligero, y que con cerca de 1.550 Millones de dólares y muchas tuneladoras (para que la obra no perjudicara demasiado durante el período de realización), podríamos solucionar el problema del transporte en Lima. Después, en una simple ampliación (ramal) de la Línea 1 de Metro se gastaron un poco más que todo el total que yo había presupuestado para las 4 líneas. Y para la Línea 2, han aprobado un costosísimo proyecto de cerca de 6.500 Millones. ¡Un horror!

Programa de Gobierno Municipal: https://www.youtube.com/watch?v=VJKxhsrn988&list=PLQbQfjXbwi4RhTzipbPUqjvyvsmFS2JW9&index=5   

A toda costa necesitaba relanzar mi candidatura que nadie mencionaba, y opté por ir el programa de Enemigos Públicos (con audiencia nocturna y juvenil) y proponerles que hiciéramos una especie de parodia sobre la campaña electoral, basada en el personaje de los cómics de Marvel, conocido como HULK. https://www.youtube.com/watch?v=ZWJ8oqy4ojc&list=PLQbQfjXbwi4RhTzipbPUqjvyvsmFS2JW9&index=9&t=229s

El resultado fue un despegue en las encuestas hasta el 7,5% de intención de voto, ocupando el cuarto lugar. Cada semana, subía uno o dos puestos. Lamentablemente, Hulk se hizo sólo dos semanas antes de los comicios definitivos. No dio tiempo a seguir creciendo… Se perdió con un digno 4,78% y 95.000 votos, cuando habitualmente AP no superaba los 30.000 votos en Lima. Es más, el candidato de las municipales siguientes (Edmundo del Águila, hijo) volvió a obtener únicamente 30.000 votos y no obstante le dejaron candidatear al Congreso y fue congresista, a mí no me permitieron presentarme al Congreso.

No obstante, trabajé en el Congreso de la República entre agosto 2011 a agosto 2013, como Asesor de un Congresista de AP de Loreto,  Leonardo Inga Vásquez (“Chacho” Inga para los amigos y correligionarios).

En agosto 2013 renuncié a mi Cargo de Asesor y me pasé a trabajar exclusivamente en el mundo Académico y de Consultoría. Pero no descarto volver a colaborar políticamente con mi patria si el proyecto y dignidad de los participantes lo ameritara.