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GONZALO ALEGRÍA DE JOVEN

COMUNIDAD ECLESIAL DE BASE HÉCTOR DE CÁRDENAS, LA TRENER, LA PUCP Y SOCIOLOGÍA EN LA UCM

En 1981 entré al primer intento a la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Por aquellas épocas, las aulas universitarias peruanas eran muy escasas y el Examen de Ingreso especialmente difícil. Mi hermano Ciro que ya estudiaba en la PUCP dos años antes, era Profesor en la Academia de Preparación de Acceso a la Universidad Trelles-Montes, más conocida por aquel entonces como la «Trener». Una academia con mucha experiencia en los Accesos a la PUCP. Nuevamente, mis estudios fueron con beca parcial, por ser hermano de un Profe de la Trener. La Academia se tenía que simultanear con el Colegio si no querías perder tiempo, y eso fue lo que yo también hice, a costa de incrementar mi estrés académico aún más. Tuve destacados compañeros de clase en la Trener (incluida la periodista y abogada peruana Rosa María Palacios) y como Profesor de Historia del Perú al escritor Fernando Iwasaki. Ingresé a la PUCP al primer intento y estudié sólo el primer semestre de Estudios Generales Letras. Fueron 6 meses muy bonitos, plagados de motivación, amor por la vida y el estudio. Muchos amigos de la Comunidad Eclesial de Base Héctor de Cárdenas entraron simultáneamente conmigo, y otros ya estudiaban en la PUCP. A ello había que sumar un bonito grupo de amigos y amigas (chicas de la Facultad de Educación), llegando a tener mi primera enamorada oficial por aquel entonces… Los amigos que destacaron por su cercanía en EE.GG.LL. de la PUC fueron el arqueólogo (y exViceministro de Cultura) Luis Jaime Castillo, Jaime Gálvez, Patricia Torres, etc. Repentinamente, murió en un terrible accidente mi hermano Diego, durante una excursión escolar a Marcahuasi. Fue un trauma para todos sus compañeros de La Recoleta incluidos, que en homenaje, bautizaron a su Promoción como Diego Alegría, en su recuerdo.

Al entierro de mi hermano fue el Presidente Belaúnde (que acababa de empezar su Segundo Gobierno). Belaúnde, tan amigo de mi padre (que fue Diputado de su partido en su primer gobierno), fue el Padrino de Bautizo de mi hermano Diego. En el velorio, ya de madrugada me dijo dándome un abrazo: “Yo era el padrino del hijo menor de Ciro Alegría y lo sigo siendo, así que Gonzalo, cuenta conmigo como si fuera tu Padrino también”. Lo frecuenté poco pero guardo un cariñoso y noble recuerdo de él. Fue un gran peruano.

Después, mi madre decidió volver a España por un tiempo, para “limpiarse” de tanta muerte que rondaba la casa de Lima (mi padre, mi abuela y mi hermano…), y como por arte de magia, fui arrancado de los jardines de la PUCP, plagados de árboles y flores tropicales, venados y ardillas, para colocarme en pleno barrio de Moncloa, cerca del Arco del Triunfo, en el Colegio Mayor Iberoamericano Nuestra Señora de Guadalupe (visita virtual: http://colegiomayorguadalupe.es/tour-virtual/ ) , rodeado de alumnos de todas partes de Iberoamérica (España, Portugal y todos los países de Latinoamérica a excepción de Haití y Belice). Llegué en otoño, y me fascinaba pasear por el Parque del Oeste, pisando las hojas que plácidamente flotaban desde las altas copas hasta posarse en la vera del camino. Arroyos y montañas, típicos del paisajismo británico, en pleno corazón de la capital de España: el Parque del Oeste era una especie de bastión verde que nos separaba del mundanal ruido madrileño.

Me matriculé en la Facultad de Sociología y Ciencias Políticas, rama Sociología. En ella hice grandes amigos que me acompañarían toda la vida: Martín Plaza, Hilde Sánchez Morales, Joaquín Tallada Mestre….

Pontificia Universidad Católica del Perú

UCM, Rectorado, en Moncloa. Detrás del rectorado, en la esquina superior izquierda de la foto, el Colegio Mayor Nuestra Señora de Guadalupe, donde viví mis primeros años en Madrid.

El Parque del Oeste, justo en frente del Colegio Mayor Nuestra Señora de Guadalupe.

IMÁGENES MADRILEÑAS DE ANTAÑO

UCM, antigua Fac. de Ciencias Políticas y Sociología, ahora Escuela de Estadística, al lado del Palacio de la Moncloa (Palacio de Gobierno), Madrid, España. Observen en azul, el recorrido de mi caminata diaria, desde el Colegio Mayor hasta la Facultad, ¡un sano ejercicio!

Octubre 1982. Al llegar a Madrid, me alojé en el Colegio Mayor Nuestra Señora de Guadalupe, la Residencia Universitaria de los Iberoamericanos (españoles, portugueses e hispanoamericanos). Arriba, izquierda: agachándome, al lado del Decano Cobaleda. Justo detrás de mí, con lentes, mi gran amigo el matemático Francisco José Vásquez (con corbata celeste). Con la mano apoyada en mi hombro y corbata roja, mi amigo Joaquín Tallada, que fue padrino de mi boda años después. Arriba, derecha: remando en el retiro con mi amigo vasco Iñaki Langer Lekaroz (arquitecto). Abajo, izquierda: con el Ing. sueco-argentino Daneman, un funcionario hondureño (de bigotes), un amigo de Buenos Aires y con barba y lentes, el arquitecto y artista peruano Álvaro La Rosa. Abajo, derecha: en los jardines del Colegio Mayor, con Dani de Daimiel, Francisco Jose Vásquez (Prof. de Matemáticas para Economistas en la Univ. Autónoma y amigo actualmente), y José de Sevilla.

LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID (UCM): ALUMNO DE ECONOMÍA

El primer año de estudios me esforcé tanto en la UCM, que aprendí incluso a dormir poco. Dormía con toda naturalidad, 4 o 5 horas por noche. Mi alterado biorritmo afectaba el feliz sueño de mis compañeros de Colegio Mayor, porque mi habitación (la 314) daba al patio interior, y la débil luz de mi lamparita de escritorio, generaba crueles remordimientos a todos aquellos que sí estaban dispuestos a dormir temprano. A los dos meses estaba en boca de todos como «el indio loco», el «satánico de la 3.1416 que no duerme», etc., etc. Los ingenieros decían que era un efecto del número Phi de mi habitación (3.14), algún tipo de maldición numerológica que me afectaba hasta el delirio. Los humanistas decían que mi vida era patéticamente triste y/o que usaba un muñeco inflable para deprimirles haciendo creer que «empollaba» («chancaba» en peruano) con fruición toda la noche. Lo cierto es que la tímida luz de mi lamparilla de estudio (el típico “flexo” español), no incomodaba realmente a nadie por las noches en el patio interior, y yo nunca hacía ruido por las noches, ni siquiera de día, excepto en Navidad, que me daba por poner casetes de villancicos.

Al finalizar el primer año me fui a estudiar Inglés en el verano a la Universidad de Nottingham y, de paso, aproveché para ver a mi hermana Cecilia, su marido y su primer hijo, Alex, mi ahijado-sobrino que vivían allí. Estudiando inglés y yendo a la biblioteca pasé el verano, mientras los amigos españoles me enviaban mis notazas. ¡Me había pasado! Resulta que azuzado por no fallar en mi primer año universitario europeo, tuve de las 6 asignaturas, una convalidada, un Sobresaliente y el resto, eran 4 Matrículas de Honor, es decir, una nota tan elevada (10/10) que la Universidad me devolvía el costo de la matrícula en premio.

Christopher Wren Library, Trinity College, Cambridge. Inglaterra.

En Inglaterra, ese verano descubrí dos cosas: que si quería viajar por Europa, debía obtener Matrículas de Honor que me permitieran financiar mis abonos de trenes (Interrail o billete Bige) y mis estadías en Albergues Juveniles (YHA). Y la segunda cosa que descubrí, fue mi pasión por la Ciencia Económica. Un libro llamado «The age of Keynes» de Robert Lekachman, me convenció de ser economista. Llegado a Madrid, lo compré en español para poder garabatearlo a lápiz, como es mi costumbre (casi nunca hice fichas, recuerdo el libro y busco el fragmento a partir de mis anotaciones a lápiz).

The University of Nottingham, Reino Unido.

A mi vuelta a Madrid, me presenté en el Vicerrectorado estudiantil y solicité poder simultanear las dos carreras y paternalistamente, la respuesta del Vicerrector fue negativa, amparándose en que podía perder la beca de mi carrera de Sociología si salí mal en Economía. Me quedé muy desilusionado pero reaccioné en el acto. Fui al Instituto de Cooperación Iberoamericana (ICI) que era el Organismo oficial que me becaba (Becas) y obtuve la confirmación de que mi beca era por cinco años consecutivos y que podía matricularme en más de un año académico a la vez. Se me ocurrió adelantar estudios en Sociología e incluir Economía en el tiempo final de mi beca. Y así, me matriculé de todo segundo año, mitad de tercero y una asignatura de cuarto año de Sociología. Al siguiente año académico acabé todo tercero y cuarto completos, y parte de quinto.

 

El cuarto año de beca, me matriculé de lo poco de quinto de Sociología que me quedaba, e hice completo el primer año de economía. Fui el quinto año temporal a matricularme de segundo de economía y me dijeron en el ICI que NO. Que como ya había acabado sociología, me podía volver a Perú. ¡Gran preocupación! Ya que si regresaba, me convalidarían asignatura a asignatura y poco se salvaría de mis estudios de Economía. En el verano de 1986 (junio-agosto) probé suerte en la Université de Louvain-la-Neuve, Bélgica. Hice un curso acelerado de Francés para las Ciencias Sociales y para mi sorpresa, aprobé y fui admitido para hacer Economía como segunda carrera en sólo 3 años. Pero por entonces, la mujer que me había acompañado desde 1983 (M. Sánchez) me expresó su pena por la separación. Porque sentía que me iba a perder… Así que volví a Madrid sin matricularme en Lovaina y decidí que tenía que conseguir una beca al menos, por dos años más, para que la Complutense me diera el Título de Licenciado en Economía y me convalidaran el grado completo en Perú. Me presenté a la Beca de Formación de Personal Investigador (FPI) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) del Gobierno español y conseguí el Primer Puesto en Sociología (Becas). Gracias a ella, que equivalía a un buen sueldo todos los meses, me casé con M. Sánchez en diciembre de 1986 y simultaneé cuarto y quinto año de Economía (1986-1988) con el primer año de mi MBA en ICADE (UPCO).

Posteriormente, mi serio esfuerzo formativo dio frutos y conseguí una plaza de Profesor Asociado de Economía en la UCM. Fue mi primer trabajo en España ( septiembre 1989), al que le seguiría mi trabajo de ejecutivo (y posteriormente Directivo) en el Banco Atlántico, en junio de 1990, pasando mis clases al turno de noche o los fines de semana (Profesor de Postgrado en Carlos III°, UPCO, etc.).

(1) L’Université Catholique de Louvain- la- Neuve,

Bélgica. (2) Fac. de CC. EE., UCM, Somosaguas, Madrid.